Acompañamos a personas con discapacidad intelectual y a sus familias.
Apoyos especializados desde la infancia hasta la juventud para que cada persona desarrolle sus capacidades, fortalezca su autonomía y avance en su propio proyecto de vida.
Impulsa y Crece es el área de VALE dedicada al acompañamiento de niños, niñas y jóvenes con discapacidad intelectual, desde los primeros años de vida hasta la etapa juvenil.
Ofrecemos apoyos ajustados a cada momento evolutivo, respetando el ritmo, las necesidades y la singularidad de cada persona, y trabajando de forma cercana con sus familias.
No se trata solo de intervenir. Se trata de acompañar procesos, generar bienestar y construir bases sólidas para el futuro.
Este servicio está dirigido a:
Ofrecemos apoyos para favorecer su desarrollo y, sobre todo, para que puedan participar y disfrutar cada vez más de su día a día.
Porque para nosotros la Atención Temprana no consiste únicamente en venir a una sesión.
Apoyamos al niño/a a aprender y desarrollarse en los lugares y momentos que forman parte de su vida: jugando, comiendo, comunicándose, vistiéndose, relacionándose o compartiendo tiempo con su familia.
Y para conseguirlo, la familia es una parte fundamental del equipo.
Cada familia tiene sus propias preocupaciones, necesidades y prioridades.
Por eso, antes de decidir qué vamos a trabajar, queremos conoceros, escucharos y entender cómo es vuestro día a día.
Realizamos una entrevista inicial, una evaluación y, junto a la familia, establecemos los objetivos de intervención.
Pero nuestro trabajo no termina cuando acaba la sesión.
Queremos que las estrategias y aprendizajes puedan utilizarse en casa y en las rutinas habituales, allí donde realmente ocurren las cosas importantes.
En el CAIT utilizamos las rutinas cotidianas como oportunidades de aprendizaje.
La hora de comer, el baño, vestirse, jugar, ir al parque, recoger los juguetes o relacionarse con los demás pueden convertirse en momentos para desarrollar nuevas habilidades.
Por eso hablamos con la familia sobre sus rutinas, sus dificultades y aquello que le preocupa.
Nuestro objetivo es que las habilidades se adquieran, se mantengan y, sobre todo, se generalicen al entorno natural del niño o niña.
Las sesiones individuales tienen una duración de 45 minutos. La familia participa dentro de la sesión, aprendiendo estrategias que posteriormente podrá utilizar en las rutinas del día a día.
Contamos con escuelas de padres, donde las familias pueden adquirir herramientas para facilitar la crianza y continuar en casa lo trabajado en el centro.
NOS CONOCEMOS
Comenzamos con una entrevista con la familia para conocer al niño o niña, su historia, sus fortalezas, sus necesidades y aquello que más os preocupa realizada por la coordinadora del servicio.
VALORAMOS
Realizamos una evaluación para conocer su punto de partida, identificar dificultades y descubrir también sus capacidades y potencialidades.
MARCAMOS OBJETIVOS
Los objetivos se deciden junto a la familia, teniendo en cuenta sus prioridades y las situaciones que realmente forman parte de su vida cotidiana.
ACOMPAÑAMOS
Comenzamos la intervención y vamos ajustando los apoyos según la evolución del niño/a, sus necesidades y las de su familia.
Acompañar los primeros años de vida también significa confiar en las posibilidades de cada niño y niña.
Por eso partimos de las fortalezas, intereses y potencialidades para acompañar en las dificultades.
Nuestro objetivo es favorecer su desarrollo, apoyar a su familia y facilitar que ambos puedan desenvolverse con mayor confianza y participación en su entorno.
El CAJ está orientado a niños, niñas y jóvenes en etapa escolar y juvenil, acompañándolos en su desarrollo personal y emocional durante una fase de grandes cambios.
¿QUÉ TRABAJAMOS?
Nuestro programa se adapta a las necesidades de cada persona. Entre otras áreas, podemos trabajar:
Ocio, relaciones y participación
Únete nace para que los jóvenes puedan disfrutar de su tiempo libre, relacionarse y participar en actividades de su entorno.
A través de actividades grupales y experiencias en la comunidad se trabajan habilidades sociales, autonomía y autodeterminación.
Porque tener una vida plena también significa poder elegir qué hacer con tu tiempo libre, con quién compartirlo y dónde participar.
Nuestro programa de transición hacia la vida adulta.
Un espacio para que los jóvenes puedan trabajar aspectos relacionados con la autonomía, la vida independiente y la formación prelaboral, teniendo en cuenta sus intereses, necesidades y objetivos.
Porque hablar de futuro también es hablar de qué quiero hacer, dónde quiero estar, qué puedo conseguir y qué apoyos necesito para lograrlo.
Nuestra propuesta técnica se basa en un modelo de atención integral que abarca desde la evaluación diagnóstica del desarrollo cognitivo y socioemocional hasta la implementación de itinerarios terapéuticos personalizados.
Colaboramos con las instituciones, asociaciones y otros profesionales de la zona en la elaboración de programas que tengan como objetivo la sensibilización de la población en general en aspectos de prevención relacionados con el desarrollo juvenil.
Se desarrollan proyectos dirigidos a proporcionar una mejor información y orientación a las familias, profesionales y sociedad en general con el fin de evitar lo antes posible la aparición de dificultades en el aprendizaje.
Si así se considera y solicita, se planifica y programa una intervención individual y/o grupal según las necesidades y posibilidades de cada persona. Por supuesto, se les facilita a las familias las herramientas necesarias par continuar el aprendizaje en casa.
No damos por hecho que todas las personas necesitan lo mismo. Analizamos y desarrollamos planes desde lo que cada una es y necesita.
Nuestra intervención se fundamenta en un modelo preventivo y proactivo que prioriza la detección temprana y la sensibilización comunitaria en colaboración con el tejido institucional del Valle de Lecrín.
Realizamos evaluaciones con pruebas específicas del desarrollo cognitivo, las habilidades académicas y la adaptación socioemocional.
Trabajamos con todos sus miembros para reducir el estrés, facilitar estrategias educativas y compartir recursos que favorezcan un entorno familiar más tranquilo, coherente y funcional.
Reforzamos procesos como la atención, memoria, funciones ejecutivas, lectoescritura y técnicas de aprendizaje, así como aspectos de comunicación y lenguaje.
Fomentamos el desarrollo de habilidades sociales, autocontrol, cooperación e iniciativa en dinámicas grupales. Este espacio permite generalizar y poner en práctica lo trabajado de forma individual, en un contexto de interacción social significativa.
Trabajamos habilidades prácticas para el día a día: autocuidado, desplazamientos, compras, alimentación y gestión del tiempo libre. El objetivo es fortalecer la autonomía funcional y la confianza para actuar con mayor independencia en entornos reales.
Las familias forman parte activa del proceso. Las mantenemos informadas en todo momento y son clave para el desarrollo de todos y cada uno de los procesos que llevamos a cabo.
Las acompañamos para que:
Porque acompañar bien también es cuidar a quienes cuidan.
Si quieres ampliar información sobre este servicio o valorar si se ajusta a tus necesidades, estamos aquí para ayudarte.